Planificar, tener objetivos, tener indicadores…es lo que se espera de aquellos que gestionamos proyectos, sin embargo lo mas fácil de todo es hacer un plan. Lo realmente difícil es ejecutarlo con éxito.

Multitarea, trabajos en estado indeterminado (todos aquellos que ya están, pero les falta un pingo), dependencias entre las tareas, Murphy y en general, el día a día, hacen que gestionar las tareas de cada departamento, atendiendo a todas las clases de trabajo, manteniendo un estado conocido de todas las tareas y sus dependencias y de una forma ordenada….sea un trabajo realmente complicado.

Por eso adoptamos Kanban. De esta manera, todo ese trabajo que hemos planificado, se puede realizar siguiendo unas reglas sencillas, visuales y que permiten reorganizar el trabajo cada semana, a cada departamento, priorizando el trabajo en función del estado real de los proyectos y la demás tareas que el día a día nos pone por delante, asegurando un esfuerzo constante para los proyectos, lo cual nos permite reducir la incertidumbre a la hora de planificar y cumplir con las fechas.

Aplicar kanban a la gestión de todas las tareas, nos permite cuidar el flujo de trabajo y medirlo, de manera que gráficamente visualizamos nuestros cuellos de botella, lo cual nos permite gestionarlos. Por todo esto creemos que la gestión ágil de proyectos, aporta valor a nuestros clientes, toda vez que somos mas predecibles y tenemos mejor controlado el estado de nuestros proyectos y de nuestros plazos.